Historia
Penelope Mascatuercas, ese fue el nombre que sus padres dieron a la primera hija del matrimonio Mascatuercas, el marido era un joven ingeniero que había revolucionado Gnomeregan con su invención de una mandíbula capaz de machacar tuercas, cuyo uso aún estaba por descubrir pero sus colegas vieron el potencial de aquella invención fundando un nuevo linaje en base a aquella invención.
Su esposa, Emi, es una veterana de la segunda guerra, que estuvo años lejos de Gnomeregan, tras la invasión orca tuvo que retirarse hacia el norte, donde descubriría cómo eran las diferentes razas de la alianza, vería las ciudades humanas y la capital elfa, aquello le marcó tanto que tardó en volver a Gnomeregan años después de que la segunda guerra terminase, pues aprovechó para explorar lo que había más allá de Khaz Modan.
Emi y Len se conocían desde niños, primero como vecinos y luego como amigos, su amistad nunca llegó a más, cuando Emi volvió de la guerra volvieron a conectar, Len hablándole de la experiencia encerrado y todos sus inventos y Emi sobre las maravillas que había visto, no sería ahí donde empezaría la relación pues la gnoma volvería a la aventuras para explorar los Reinos del Este ahora que la amenaza orca estaba controlada pudo aventurarse por el continente con más calma, cada cierto tiempo volvía a Dun Morogh para visitar a su familia y amigos.
Alrededor del año 10 Emi volvió de sus aventuras antes de lo normal, más bien la trajeron de vuelta, un elfo la trajo ya que la gnoma no podía tenerse en pie, al parecer estaba enferma y el elfo, sin saber que hacer, la trajo donde sabía que cuidarían de ella, la enfermedad la tuvo unas semanas encerrada, cuando por fin salió de su casa los que la conocían decían verla diferente, la gnoma confesó que aquella había sido su última aventura, que se asentaría y viviría como una buena gnoma en Gnomeregan.
No mucho despues, se hizo publico el noviazgo con Len Mascatuercas y no mucho más tarde el matrimonio, una rapidez que sorprendería si fueran humanos, al tratarse de gnomos la sorpresa fue aún mayor y la gente empezó a hablar, unas semanas después Emi empezó a mostrar signos de embarazo, que llevaría al nacimiento de Penelope Mascatuercas, en menos de un año Emi había vuelto a casa y concebido a una niña que daría que hablar.
La niña tenía el pelo de su madre, con tonalidades cobrizas, resultados el color marrón de su padre, los ojos dorados no encajaban con ninguno de sus padres, pero investigando el tío abuelo de Emi había tenido ojos similares, pero lo que más destacó de aquella niña era una orejas terminadas en punta, que al principio fue un detalle gracioso pero mas pronto que tarde traería problemas.
Penelope, o Peni como prefería que la llamasen, era una niña energética, especializada en causar dolores de cabeza sobretodo a su padre, colándose en su taller y causando un estropicio siempre que lo hacía, demostrando un talento para saltarse todas las medidas defensivas que el bueno de Len construía. Según fue creciendo, la pequeña gnoma empezó a salir de casa y jugar con el resto de niños experimentando lo crueles que puede ser la gente, sin saber porqué fue el objetivos e burla de la mayoría, pero trató de que sus padres no se enterasen porque temía que le prohibiesen jugar con los niños, asi que soportó las burlas todo lo que pudo.
Al final, de alguna manera, su madre se enteró de lo que estaba pasando, cosa que hizo que montara en cólera y fuera a ver al resto de padres, Len fue tras ella para y Peni les siguió, la pequeña familia correteaba por una de las muchas calles de Gnomeregan, la pequeña quería que la tierra se la tragase, que algo o alguien parase aquello, y mientras veía a sus padres corretear delante suya una explosión la separó de ellos, dando por iniciada la invasión Trogg de Gnomeregan.
Cuando recobró la consciencia estaba en una habitación ajena, siendo tratada por alguien al que no conocía, el pánico fue en incrementando hasta que vio a una de sus vecinas, que le explicó lo que estaba pasando, la ciudad era un caos y les habían evacuado a las afueras, sus padres estaban asistiendo en los esfuerzos de recuperar la ciudad y que por el momento estaría allí, no se calmó del todo hasta que esa misma noche su madre se pasó a verla, tranquilizándola y diciéndole que todo iría bien.
Su nueva vida era muy extraña para ella, sus padres apenas pasaban por la zona de refugiados y se sentía una extraña allá a donde fuese, una noche decidió husmear por el campamento, como solía hacer con el taller de Len, solo que el campamento era mucho más aburrido y en vez de trastear con mecanismos, escuchaba conversaciones que no debía. Una de esas conversaciones era sobre ella, al escuchar la palabra Mascatuercas decidió escuchar que decían, tal vez alguna noticia sobre sus padres que no se atrevían a decirle, pero lejos de ser algo nuevo, trataba sobre su madre y su nacimiento.
Las vecinas se compadecían de Len, su padre, por tener que cargar con un bebé que no era suyo, habían dicho que Peni había nacido antes de lo esperado, pero estaba para ellas que la boda fue toda una pantomima para proteger a Emi, seguramente estuviera embarazada antes de volver de su última aventura, y que el pobre Len, cargó con el bebé por su amor a Emi, pero que estaba claro que Peni no tenia nada de su padre y que tal vez, al ser un bebé no deseado, saliera con aquellas orejas, también mencionaron lo extraño que fue su retorno y lo apuesto que era el elfo que la trajo, y que puede que de ahí viniera sus orejas.
Aquello rompió un poco más a Peni, que quiso gritarles algo a aquellas cotillas pero en su lugar se retiró a su cama, conteniendo las lágrimas pues no creía que allí hubiera nadie que fuera a protegerla. Tras eso Peni empezó a volverse más descastada, a protestar más y a responder a las burlas con golpes, sus padres trataron de hablar con ella pero estaba cerrada, no les dijo nada sobre lo que había oído pero poco a poco la pequeña se fue distanciando.
Corría el año 24, la situación en gnomeregan no mejoraba, y sus padres decidieron que lo mejor era trasladarse, habían podido acceder a su casa y sacar toda sus pertenencias y con aquello se pudieron permitir una casa en Forjaz, donde muchos gnomos ya estaban encontrando un nuevo hogar, el cambio le sentó bien a Peni que por fin podía estar más tiempo con su familia y a tener una infancia normal, habían logrado que la niña no se distanciase más de ellos pero tampoco lograban que se abriese sobre como se sentía, pero al menos la veían sonreir más.
Años mas tarde, Peni encontró un montón de cuadernos y papeles que nunca antes había visto, se trataban de diarios de las aventuras que su madre había vivido, cartas, un montón de recuerdos ded aquellos años de los que su madre nunca le había hablado, solo sabía de sus aventuras por las habladurías de sus vecinos. En los diarios descubrió un aspecto de su madre que no conocía, una ambición que Emi Mascatuercas nunca había mostrado, la ilusión de descubrir cosas nuevas y la inmensidad del mundo, era como si se tratara de una persona totalmente diferente, su madre era una buena madre, pero no tenía pasión por nada que no fuera su familia y muchas veces se la veía desbordada, en cambio, en los diarios veía una versión que no pararía hasta ver cada centímetro del mundo.
Se llevó varios cuadernos y los leía cada noche, cada aventura, cada descubrimiento, si su madre no se lo quería contar era su problema, Peni empezó a idealizar la imagen de lo que fue su madre y quería saber cómo había acabado convirtiéndose en la simple Emi Mascatuercas. La aparición de un elfo en los diarios, disparó todas las alertas, la descripción de su madre de aquel elfo dejaba claro que tambien lo consideraba atractivo y descubrió que pasó dos años de aventuras con aquel elfo llamado Anariel Plumalbor.
La gnoma ató cabos, cuando llegó al ultimo diario, estaba claro que Emi quería seguir de aventuras, sobretodo ahora que habían descubierto un continente entero al otro lado hace un par de años, si Emi no había hecho mención de querer ir es que algo había apagado su llama y todo apuntaba a que había sido su concepción, Penelope Mascatuercas había acabado con las ambiciones de su madre, forzándola a asentarse y asentarse con el triste Len Mascatuercas.
Tras llegar a aquella conclusión Peni empezó a mostrarse más distante, todo le molestaba, y sus padres siguieron intentando sonsacárselo, su padre le insistió en una cena que se preocupaba porque era su padre, cosa que Peni negó que fuese, aquello prendió la mecha de una discusión en la que Peni soltó todo lo que había descubierto, desde las habladurías de vecinos hasta los diarios de su madre, terminado por la prueba definitiva que eran aquellas orejas, su madre trató de calmarla abrazándola pero la hija se resistía, su madre siguió insistiendo hasta que la pequeña chilló y en el acto de zafarse de su madre lanzó una pequeña bola de fuego que por suerte no dio a nadie, aquella revelación pareció dejar en shock a todos pero Peni reaccionó antes y se escapó de su casa, pasando la noche fuera.
Al dia siguiente la gnoma volvería como si no fuera nada, sus padres la abrazaron preocupados, cosa que ella aceptó pero siguió manteniendo una distancia emocional, a partir de ese dia había dejado de ver a Len como su padre, empezando a referirse a él por su nombre, nunca como padre.
Ese mismo día fuero a la sala mística de Forjaz para que analizaran como había podido lanzar fuego de la nada la niña, y allí le dijeron que Peni era una hechicera, que tenía un potencial mágico innato, tras aquella revelación las decisiones era mínimas ya que la pareja no sabía como lidiar con aquello, la relación estaba resquebrajada y la única solución que encontraron fue mandar a Peni a la escuela de magia de Ventormenta, el mejor lugar para desarrollar su potencial, Peni aceptó, no porque quisiera ser maga pero porque necesitaba alejarse de su familia, pese apenas tener 20 años sentía que estaba preparada para salir del nido.
En Ventormenta se presentaría como Peni Plumalbor, aprendió los principios de la magia pero pronto se dejaría llevar por la vida independiente, conoció a gente de todo tipo, empezó a faltar a clases para ir de aventuras por diferentes partes del reino, por entonces las facciones estaban peleándose en Pandaria, cosa que llamó a Peni pero no se veía preparada, en su lugar hizo de las suyas en la capital y alrededores, descubrió que colarse en sitios es más fácil cuando la gente mide tres veces más que tu, aprendió a ganarse la vida y llegado un punto dejó las clases en parte porque se aburría y porque era lo que sus padres querían que hiciera, y eso le hacía no querer hacerlo.
Peni no participaría en ninguna gran aventura, fue conociendo poco a poco más el mundo, escribía a su madre cada cierto tiempo, aunque en su mente escribía a la Emi de los diarios y no a su madre, recorrió las tierras de la Alianza, conociendo a sus miembros, presumiendo de su ascendencia élfica aunque no había muchos que se la creyeran, para cuandos e quiso dar cuenta era una Gnoma independiente, había vuelto a casa un par de veces pero siempre volvía de mal humor, pero al final lo hacía porque sentía que debía.
Un dia, un conocido le preguntó si su familia tenía algo que ver en Rasganorte, pues había conocido a un elfo con su mismo apellido en las tierras del norte, aquello le hizo revivir todos sus dolores de la infancia, pero al mismo tiempo le había dado un objetivo, algo que tenía que haber hecho hacía mucho tiempo pero se distrajo por el camino, cogió un barco a Rasganorte y ya se preocuparía de que hacer una vez allí, pero por primera vez tenía un objetivo en su vida más allá que vivirla, conocería al padre de Peni Plumalbor.