El Ducado Rasganorteño de Fiordo Aquilonal
Un lugar lejano
El continente de Rasganorte siempre ha estado plagado de leyendas y rumores, llevadas al extremo cuando el mundo descubrió que había servido de cuna para el Azote que arrasó parte del mundo no hace tanto. Cuando llegó el momento de ajustar cuentas ejércitos de todo Azeroth fueron en busca de justicia, y también en busca de venganza. Desde los humanos huídos de Lordaeron a los elfos de Quel’thalas, pasando por los no-muertos renegados atados a una vida de tormento a causa de los deseos de unos pocos. Una aventura digna de ser contada, aunque apartemos un poco el foco de esos grandes hombres y apuntemos a otros.
Repleto de peligros
En el Fiordo Aquilonal se construyeron varios asentamientos alrededor de la temida Fortaleza de Utgarde, capital y hogar ancestral del también temido Rey Ymiron, señor de todos los vrykul, líder del Clan Desuelladragones.
Claro que su caudillo había conocido su final a manos de la Cruzada Argenta tiempo atrás, en el momento que decidió aliarse con el Rey Exánime y así tal vez evitar el destino que temía para su pueblo: La debilidad y fin de todo. Las Val’kyr no fueron la solución a sus problemas… El Gran Trono de Utgarde quedará vacío para siempre.
Y así aquel que estuvo llamado a las Cámaras de Valor, a sentarse a la gran mesa de Odyn y disfrutar de su hospitalidad, quedócondenado a jamás pisar sus salones. Su lugar es el Helheim, donde Helya lleva tiempo aguardándole. Tal vez algún día conozca algún tipo de consuelo.
Los clanes vrykul estaban rotos, quienes se habían resistido al la influencia profana se refugiaron a que la tormenta pasara. Pero todo eso es ya historia… Y tras la caída del Rey Exánime las cosas andan más o menos tranquilas por allí. Más o menos, claro.
Los problemas en otras partes del mundo hicieron que los grandes héroes y esfuerzos se marcharan de Rasganorte, pero muchos se quedaron allÍ. Era buena tierra al fin y al cabo, y lo peor ya había pasado. Más o menos, claro.
Aunque ahora ya no es tanto problema
El Alto Señor Supremo Varok Colmillosauro quedó al mando de los ejércitos de la Horda en Rasganorte, y a diferencia de Garrosh Grito Infernal no disfrutaba llevando a sus orcos a una muerte inecesaria. De todas formas el nuevo Señor de la Guerra le dejó con tropas mínimas, poco podían hacer más que mantener algunas fortalezas. Los Renegados en cambio prácticamente se marcharon, saciados de la venganza que tanto habían madurado, listos para buscar nuevas aspiraciones en las tierras que les vieron morir y renacer.
El desinterés de la Horda en el territorio permitió a los líderes locales de la Alianza en reclamar esas tierras, no tan interesantes como otras pero no inservibles.
Poblaciones
Nueva Agamand
Bajo el control del Lord Edwin Orlok, Duque de las Tierras Rasganorteñas. La zona fué tomada a los Renegados años atrás y ahora sirve a modo de capital de esas colonias unidas.
Grupos de presión:
- Familia Orlok
- Familia Zucker
- <Diplomático> La Horda
- <Diplomático> Los Renegados
- <Diplomático> El Escudo Carmesí
- <Diplomático> Los Colmillarr
Valgarde
Controlada por Lord Patrick Vaughan es el punto de llegada de los barcos y sus preciadas mercancías.
Grupos de presión:
- Familia Vaughan
- Clan Piedramar
Guardia Oeste
Bajo el control de Lady Henrietta Grifo, una jóven líder bajo la tutela de su castellano Quinn Malehay. Referente militar, y productores de tecnología, armamento y buenos soldados.
Grupos de presión:
- Familia Grifo
- Negocios de Bodin Forjarroble
- Reclamación de Marco Grifo
Vildervar
Pueblo minero en las montañas. Su líder fue el temido Lord Alonsus Krol, famoso por dar caza a quienes se atrevieran a pisar sus heladas tierras. Acaba de morir, y ahora lidera su esposa, Lady Victoria Krol. Esa sucesión está puesta en cuestión por algunos de los numerosos hijos bastardos que su marido fué repartiendo por ahí, cuatro de ellos en el territorio intentando reclamar en mayor o menor medida sus derechos.
Grupos de presión:
- Familia Krol
- Reclamaciones
- Sophie la Pescadora
- Sam el Carpintero
- Liv la Herrera
- Erik el Minero